El Águilas se clasifica para la próxima edición de la Copa del Rey

El Águilas Fútbol Club empató a uno ante el Marbella Fútbol Club, en el encuentro disputado este mediodía en el campo principal del Banús Football Center y correspondiente a la jornada 34, la última del campeonato, en el Grupo IV de Segunda Federación. El punto, sumado a la derrota de la Balona en su visita al Antoniano, sirve al conjunto blanquiazul para certificar su clasificación para la próxima edición de la Copa del Rey y cerrar con buen sabor de boca el curso futbolístico 2023-2024.

Puede que muchos no estén de acuerdo con esta última afirmación, pues la ilusión atravesaba nubes después de tantísimas jornadas consecutivas en puestos de playoff. Sin embargo, la no entrada del Águilas en esa zona de privilegio no debe desmerecer ni la clasificación copera, ni la propia campaña de un equipo que, proyectos aparte, no deja de ser un recién ascendido. Por ver las cosas con algo de perspectiva: hace dos años a estas alturas, estábamos llorando un descenso tan inmerecido como doloroso.

En lo que al partido se refiere, la puesta en escena del Águilas fue inmejorable. Los de Sergio Yúfera le dejaron la pelota a su rival, para hacerle daño a la contra a través de la velocidad en las transiciones. Y en una de ellas, llegó el primer gol de la mañana y de toda la jornada. Isi Ros cabalgó por la izquierda para armar un centro medido a la entrada por la derecha de Aitor Pons, quien recortó a su marcador y disparó fuerte, obligando a intervenir a Lejárraga. El rechace le cayó a Mario Abenza, que apareció desde segunda línea para alojar el balón en la portería y poner el 0-1.

No había terminado de desperezarse el Marbella, cuando un nuevo contraataque de los nuestros dejó a los propios Aitor Pons e Isi Ros completa y absolutamente solos ante el guardameta local. El balear cedió al extremo de las Torres Cotillas el honor de hacer el 0-2, si bien su remate se marchó al lateral de la red ante la incredulidad de los asistentes y la frustración del propio ‘22’ blanquiazul, muy activo durante la primera parte.

El Marbella, por otro lado, se creció a partir de entonces hasta hundir al Águilas en su propia área. El bloque alto de los malagueños asfixió a los nuestros, incapaces en ese tramo de crear fútbol e incluso de volver a transitar. La dinámica se extendió hasta el descanso y se trasladó a los minutos inmediatamente posteriores a la reanudación, momento en el que un exblanquiazul como Juanma Acevedo fusiló a Iván Buigues para poner un gol que, todo hay que decirlo, hacía justicia con los méritos del cuadro local.

El tanto apaciguó las urgencias y posibles preocupaciones de un Marbella que ya no necesitaba nada más para asegurar la tercera plaza y podía dejar de mirar en el móvil el resultado del Betis Deportivo. Y paralelamente a ello, el favor, si se puede decir así, que el Antoniano le hizo al Águilas venciendo por dos goles a cero a la Balona motivó que el empate que lucía en el marcador fuese un buen resultado para dos conjuntos que, desde entonces, evitaron tomar más riesgos de los necesarios. El 1-1, así pues, se acabó por materializar, cerrando un meritorio 6 de 12 en este ciclo de cuatro partidos de Sergio Yúfera (quien esta semana regresará al filial para pelear por el ambicioso objetivo del ascenso a Tercera RFEF) y poniendo el broche ‘copero’ a la temporada de este Águilas Fútbol Club. El año que viene más y -seguro que- mejor.


AUTOR: Departamento de Prensa Águilas FC