Un hat-trick del delantero balear Aitor Pons resuelve un partido loco

El Águilas Fútbol Club venció ayer por tres goles a uno a la Unión Deportiva Caravaca, en el encuentro disputado en el estadio del Rubial y correspondiente a la jornada 13 del campeonato en el Grupo XIII de Tercera Federación. Aitor Pons, con un hat-trick, fue el claro protagonista de un duelo más igualado de lo que el marcador invitaría a pensar y que se resolvió en una loca segunda parte en la que los dos equipos tuvieron opciones de llevarse los tres puntos.

Poco o nada se puede decir de una insulsa primera mitad en la que apenas hubo ocasiones, más allá de una oportunidad del visitante Manolo en el 39’ y de sendas llegadas de Blas y Cristo Martín para los locales. Incluso, se podría extender la valoración hasta el minuto 60’ y englobar la primera hora de partido. El Águilas tenía la pelota y el Caravaca el orden y el acierto defensivo necesarios para que el resultado se dirigiese al 0-0 o, como mucho, se decantase del lado del conjunto que lograse adelantarse antes en el marcador. Sin embargo, en la última media hora todo cambió.

Sebas, consciente de que el encuentro necesitaba una marcha más, introdujo dos modificaciones que, a la postre, supusieron esa velocidad extra que posibilitó que el Águilas se llevase el partido. No en vano, en el 64’, con apenas tres minutos sobre el césped, los dos futbolistas que acababan de entrar, Junior Loussoukou y Adri, se repartieron con Aitor Pons el protagonismo de la jugada del 1-0. El congoleño puso a prueba la fiabilidad bajo palos de Alarte con un fuerte disparo desde fuera del área. Resolvió bien el portero visitante, pero el balón le cayó a Adri, quien tampoco tuvo suerte y se topó con el cuerpo de un defensa. Nuevo rechace y a la tercera fue la vencida. Aitor Pons ejecutó con violencia un tiro que rebotó en el interior de la portería y abrió una noche mágica para el delantero menorquín.

El primer tanto del ‘9’ blanquiazul terminó por romper un partido que acabaría enloqueciendo en su tramo final. En el 68’, Góngora salvó sobre la línea de gol la ocasión más clara del Caravaca hasta ese momento. Y en el córner siguiente, empate de los visitantes: Abde Khalok, quien apenas contaba cuatro minutos en el encuentro, remató de cabeza el saque de esquina y puso el 1-1 en el marcador. El Águilas, no obstante, lejos de achantarse, se vio estimulado por el tanto del extremo marroquí y buscó con más ahincó si cabe la victoria. Y ésta, insistimos, tuvo nombre propio, el de Aitor Pons.

El punta balear, un ejemplo de humildad y sacrificio en beneficio del equipo, se reivindicó de la mejor manera que puede hacerlo un delantero: con goles. Así, al tanto del minuto 64’, sumó otros dos para acabar rubricando un hat-trick que, en virtud de su celebración, parecía significar mucho más que tres puntos. El 2-1 fue un remate prodigioso de cabeza que cogió comba en el aire y se coló por la escuadra de la portería de Alarte. Y el 3-1 definitivo, una genialidad cerca de la frontal del área que sorprendió al guardameta visitante y cerró el encuentro, la tercera victoria consecutiva para un Águilas que mantiene con La Unión el pulso por el liderato y amplía hasta los tres puntos la ventaja con su más inmediato perseguidor y próximo rival, el Racing Murcia.


AUTOR: Departamento de Prensa Águilas FC