El Águilas FC suma un punto en El Pitín que le sirve para mantenerse en la segunda posición del Grupo V

El Águilas Futbol Club sacó un punto tan valioso como justo de su visita de este domingo a ‘El Pitín’ de San Javier, donde empató a cero ante el Mar Menor Fútbol Club, en un partido bronco, disputado y con muy pocas ocasiones de gol. Los de Molo, que por primera vez en lo que llevamos de campaña acabaron sin perforar la portería rival, se adaptaron como pudieron a las particularidades de la cita y llegan al próximo encuentro en casa (Alzira), ocupando la segunda posición de la clasificación del Grupo V de esta nueva Segunda RFEF.

El encuentro fue un derbi con –literalmente- todas las letras. Con la ‘d’ de ‘dinámica’, la que el Águilas quería retomar tras su primer tropiezo de la semana pasada ante el Intercity. Con la ‘e’ de ‘empate’, el resultado final que reflejó la ‘igualdad’ (con ‘i’) que imperó durante los 90 minutos. Con la ‘r’ de ‘rocoso’, la mejor definición posible de su rival: un Mar Menor que utilizó todas las armas a su alcance, incluido el césped del Pitín, para desarrollar su fútbol. Y con la ‘b’ de ‘bronco’, pues hasta en once ocasiones el colegiado del partido, el andaluz Manrique Antequera, se echó la mano al bolsillo para desempolvar las tarjetas. Amarillas, eso sí.

De acciones de gol, en cambio, poco se puede hablar. Molo, el técnico blanquiazul, contabilizó en la rueda de prensa posterior al partido hasta tres para cada equipo. La más clara del Águilas, que saltó al verde sintético con un nuevo dibujo (un 5-3-2 que sólo se utilizó en la segunda parte de la victoria en Granada), estuvo protagonizada por Pedro Torres. En el 23’, el mediapunta nacido en Santa Pola remataba por encima del larguero un centro lateral. Tuvo otra, con un disparo desde fuera del área que no supuso excesivos problemas para Facu, Carlos López, minutos antes de ser sustituido por una lesión que le sacó del partido, cuando tanto él como el Águilas atravesaban su mejor fase juego.

El regreso de los vestuarios que siguió a la reanudación no traería consigo grandes cambios de tendencia que invitasen a pensar en un resultado final diferente del 0-0. Y sí, es cierto que el Mar Menor tuvo un tramo –en honor a la verdad, apenas superior a diez minutos- en la segunda mitad en el que encadenó un par de ocasiones y creyó que podría llevarse la victoria, pero también lo es que el Águilas nunca pareció sufrir de verdad por mantener un punto que, dadas las circunstancias y otros resultados de la jornada, no dejó en absoluto un mal sabor de boca. Toca ganar ante el Alzira para convertirlo en exquisito.


AUTOR: Departamento de Prensa Águilas FC