Actitud de Vida II

Para Carl G. Jung “Lo que niegas te somete. Lo que aceptas te transforma”. Este médico, psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo es figura clave en la etapa inicial del psicoanálisis. Tal vez muchos se hallen en ese proceso de aprendizaje o quizá se encuentren en ese arduo camino. Como los sabios dicen no será la meta lo importante, sino los pasos que se vayan dando. Encontrar un significado, una motivación que genere una luz que impulse la misión que cada uno emprenda, fruto de creer en sí mismo.           

Hay personas que su sola presencia vivifica la existencia de los demás y son venerados por sus acciones. Son forjadores de futuro y de sonrisas. Dejan una estela que muchos siguen para adentrarse en su propia búsqueda.

Para el profesor y filósofo William James, muy influenciado por el concepto de adaptación de Darwin, lo importante es saber adaptarse a cada situación. En segundo lugar, es muy importante el concepto de “hábito” para poder comprender el comportamiento humano. Como diría Krishnamurti: “La verdadera revolución no pasa por cambiar la sociedad, pasa por cambiarnos a nosotros mismos…”

El escritor y poeta estadounidense, nacido en Alemania en el año 1920, Charles Bukowski explicó así este tema: “Entiéndeme. No soy como un mundo ordinario. Tengo mi locura, vivo en otra dimensión y no tengo tiempo para cosas que no tienen alma”. Bukowski, a menudo, fue erróneamente asociado con los escritores de la “Generación Beat” por su actitud y por sus similitudes de estilo. Asimismo, fue considerado uno de los autores más influyentes en la literatura americana del siglo XX por su marcado estilo personal, transgresor y lleno de sentimientos en estado puro. Es símbolo del llamado “realismo sucio” y de la literatura independiente.

Lo que está claro es que cada individuo tiene mucho que aportar, y que su actitud será crucial para hacer frente a cada derrota, a cada naufragio, a cada corazón roto…, y que todo es posible si se quiere. En la voluntad y en el deseo de superación, reside nuestra fuerza. Seamos conscientes de ello.

No nos convirtamos en almas vagabundas errantes sin un triunfal destino, aunque ese triunfo sólo sea encontrarnos a nosotros mismos.


AUTOR: Lola Benítez Molina