17 Octubre: Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza

Muchas son las políticas públicas que se han visto afectadas por la COVID-19. La educación, la sanidad, la cooperación para el desarrollo, el transporte público, o el saneamiento son algunas de ellas. La educación no ha cambiado solo en España o en la Región de Murcia con las clases virtuales y la evidencia de una brecha digital. A nivel mundial, antes de la pandemia había ya 130 millones de niñas sin acceso a la escuela y se estima que este año hay 11 millones más en riesgo de no volver a clase.

Esta pandemia ha endurecido una situación que ya de por si es inaceptable. Según datos de la Encuesta de Condiciones de Vida de 2019 (con datos de 2018) elaborada por el Instituto Nacional de Estadística, en 2018 más de un 25% de la población española se encuentra en situación de pobreza y/o exclusión social. Esto es una de cada cuatro personas.

Por desgracia, tener una ocupación no es sinónimo de no padecer pobreza y/o exclusión social, ya que según datos de la misma fuente el 15,3% de la población ocupada se encuentra en esta situación.

Si acercamos la lupa de los datos a la Región de Murcia encontramos que el 31,9% de la población está en riesgo de pobreza y/o exclusión social, esto es casi 1 de cada 3 personas. Ateniendo al riesgo de pobreza, esta tasa se sitúa en el 27,7% de la población.

Hay que tener una mirada amplia y no dejar de lado las realidades humanas de otros muchos países cuya población se encuentra en una situación muy precaria. Tal y como señala la Coordinadora de ONG para el Desarrollo - España “los desastres registrados entre 2000 y 2019 supusieron 1,23 millones de vidas y afectaron a 4.200 millones de personas […]”

Desde la Coordinadora de ONGD de la Región de Murcia nos sumamos a la reivindicación que hacen desde esta entidad y otras muchas y exigimos la anulación incondicional de la deuda externa. El acceso a los recursos más básicos y a la cobertura de necesidades esenciales no está garantizado en muchos países para muchas personas. El Banco Mundial ha señalado que la pobreza extrema mundial podría crecer después de casi 20 años sin hacerlo.

En la misma línea, Oxfam Intermón apunta que “la pandemia ha agravado la pobreza y la crisis alimentaria. Más de 55 millones de personas están en riesgo de hambre extrema en siete países del mundo que se enfrentan a niveles severos y extremos de inseguridad alimentaria: Yemen, la República Democrática del Congo, Nigeria, Burkina Faso, Afganistán, Sudán del Sur y Somalia.” 

Ante esta situación de endurecimiento de las condiciones de vida para amplios sectores de la población a lo largo y ancho del planeta, desde las entidades dedicadas a la acción social debemos asumir la responsabilidad de exigir cambios en las tendencias presupuestarias de todos los niveles de la administración pública. Debemos defender todas las políticas públicas para que sean de calidad y para que cuenten con todos los recursos necesarios.

Desde la Coordinadora de ONGD de la Región de Murcia llevamos años defendiendo públicamente la necesidad de considerar la política de cooperación internacional para el desarrollo como una política pública básica y continuaremos haciendo incidencia en este punto básico para la construcción de una sociedad transformadora.


AUTOR: Coordinadora de ONG para el desarrollo / Región de Murcia