Vivir en el amor

Existe una transformación, cuando nos relacionamos con nosotros mismos y con nuestro entorno al vivir en el amor.         

Las palabras amor, amar, enamorarse suelen asustarnos porque enseguida las identificamos con el amor de pareja, el romanticismo, matrimonio o compromiso, les hemos puesto una falsa etiqueta. No necesitamos estar en pareja para sentirnos enamorados. Vivir la vida en el amor es la elección más acertada que podemos hacer en nuestra vida.         

Cuando nacemos y aterrizamos en este mundo somos puro amor, cada uno de nosotros tenemos nuestra propia identidad, somos verdadera esencia, únicas e irrepetibles. Realmente, el nacimiento de un bebé es algo mágico, increíble y alucinante, basta ver la inmensa alegría y felicidad de las familias cuando llega un nuevo ser.           

Tú eres capaz de vivir en el amor, desde que llegaste a esta vida. Vivir conectado con tu amor innato es sentirte libre, auténtico, responsable, seguro y poderoso. Es ser proactivo.       

Ser proactivo es tomar el mando de ti mismo al margen de las circunstancias, es decidir cómo quieres actuar sin depender de cómo actúen los demás. Es adelantarte y avanzar hacia lo que deseas e impulsarte por lo que, realmente, te importa. Es saber y entender que tu estado emocional no depende del estado emocional de los demás. La proactividad es la capacidad que tiene el ser humano de usar su libertad, su poder de elección, su responsabilidad, es decir, vivir en el amor.           

Todos tenemos una historia detrás. Tú también, por ello, no te juzgues a ti mismo, será entonces cuando podrás dejar de juzgar a los demás, y desde ese “fuera juicios” empezará la conexión con tu amor interior.           

No dejes de sonreír a las personas que creas que no se lo merecen, porque, seguramente, son las que más necesitan ver tu sonrisa llena de esencia y amor. Por eso quiero animarte a que elijas vivir las diferentes etapas y adversidades de tu vida, viviendo en el amor.

Solo viviendo en el amor, con pensamientos positivos, buena actitud, confianza y esperanza, podemos ser capaces de mejorar la vida de otras personas y la nuestra propia.         

Si vivimos en el amor, avivando constantemente su llama, seremos dichosos y haremos felices a quienes caminan, con nosotros, por las sendas de la vida.


AUTOR: Carlos Benítez Villodres