Lobo con piel de cordero

El maltrato se ejerce de diferentes formas. Una de ellas es a través del propio círculo social cercano a la víctima, tratando de relegarla, de silenciarla, de hacerle ver que no es nada y que sigue ejerciendo esa influencia en ella.

Es intentar que la culpa de todo la tenga esta chica. Pero, ante los demás se llevan bien. hay un trato desigual, nada ha cambiado, solo ella.

Y ante los ojos de los demás, ella es la inmadura. La víctima imperfecta. La que acaba perdonando. La que pierde por callar, y no decir todo lo que ha estado sufriendo. Las situaciones que ha vivido y por las que sigue en tratamiento psicológico.

"Terminarán volviendo. Yo tengo entendido que todo va bien"...  Y ella, vuelve a sufrir otro golpe. Está vez de sus amigos.

Porque además y a pesar de todo, él sigue teniendo el cariño de la gente. Hasta de aquellas personas cercanas a ella.

Sigue ejerciendo su dominio para sentirse bien. Y prefiere callar y hacer ver que todo va bien. Que sus amigos son los suyos. Que ella ha vuelto a perder contra él.

Porque no saben nada.

No entienden nada.

Sienten pena de su estado, de cómo lo han notado...

Deja tras de sí una batalla en la que siempre saldrá victorioso.

Como aquella vez

Cuando le costaba sacar la voz, y se escuchaban los grilletes de su risa entrecortándose a través de su silencio.

Cuando consiguió enemistarle con su familia y culparle de haber tenido un pasado.

De que hubiese otros antes que él.

De tener alegría en su mirada...

De ser ella.

Cuando tuvo miedo y le prometieron no contarlo

Cuando a pesar del temblor decidió poner fin a aquella pesadilla.

E intentó curar sus heridas

Pero no, no le deja.

No conocen el perfil de este tipo de acosadores y maltratadores psicológicos.

Él es encantador.

Un lobo con piel de cordero

De los que no dejan vivir a la persona que quieren y terminan reduciéndola, hasta en sus círculos de amistad más cercanos. Y en su familia, y en su propio reflejo. El que queda de ella tras el daño

Porque se sienten poderosos.

Y es tan difícil poder empezar de nuevo y superar esa situación cuando no te dejan avanzar.

Y sufres una doble discriminación. Y a veces hasta triple.

Cuando estás herida es más fácil caer en este tipo de perfiles. Es más difícil admitir que te has vuelto a equivocar.

Porque hay más violencia en un golpe de voz que en la palma de la mano. En los discursos vacíos que en los gritos. En las verdades a medias...

Porque todo cambia y toca empezar de nuevo. Volver a los espacios, que también son suyos, y silenciar todo lo que te hizo.

A veces con cordialidad porque no quieres sufrir.

Por no perjudicar a nadie. Y que te amenace o juegue con los silencios.

Porque es un señor.

Amar es respetar y dejar ir. O al menos ser sincero y no dañar.

Ser persona

Y ahora le toca volver a la vida. Y ya, nada será como antes.

Pero volverá triunfante. Y la vida le devolverá los recuerdos en sonrisas, en abrazos y en personas que te aporten más de lo que sufrió.

Recuerda que tú ya has ganado.


AUTOR: José María Gálvez